Perros detectores de hipoglucemias 

Un nuevo concepto de perros de asistencia





ADIEl perro de asistencia ha sufrido una importante evolución desde los primeros perros guía de mediados del siglo, hasta lo que hoy en día se considera un perro de asistencia, un concepto cada vez mas global y complejo en el que se conjugan elementos emocionales y ayudas técnicas muy variadas para personas con necesidades especiales.

Una ayuda basada en la utilización, ha ido transformándose en algo más amplio que engloba tanto aspectos tradicionales como la detección de obstáculos y tráfico por parte del perro guía, como diversas tareas, como una ayuda técnica a personas con discapacidad física o auditiva, o lo que hoy en día son los perros de asistencia para niños con autismo, que combinan elementos de seguridad para el usuario con muchos aspectos relacionados con la terapia asistida con animales.

Este mundo del perro de asistencia en constante evolución tenia que dar solución a un problema importante para personas con diabetes, como es la hipoglucemia.

 

El termino hipoglucemia hace referencia a una concentración baja de glucosa en sangre.

Se suele llamar shock insulínico, por la frecuencia con que se presenta en pacientes con diabetes en tratamiento con insulina y suele ir acompañado con perdida del conocimiento, llegados unos niveles  resulta especialmente peligroso para la vida con posibilidades de entrar en coma e incluso morir si no se restablecen los valores, esta circunstancia de forma continuada  puede afectar el desarrollo cerebral del niño.

En términos generales, la hipoglucemia es el resultado de 2 factores:
Un exceso de insulina activa en el cuerpo.
Una respuesta fisiológica correctiva  imperfecta, generalmente, el glucagon y la adrenalina.
Cuando el cuerpo produce glucagón y la adrenalina, logra corregir cualquier exceso de insulina (que haga bajar demasiado los niveles glucémicos) y logra avisarnos que no hay suficiente glucosa circulando para permitir la función normal del cuerpo. Pero el proceso de corrección es imperfecto o ausente en la mayoría de las personas con Diabetes Melitus.

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Si se ingiere una dosis de insulina  demasiado grande para la alimentación ingerida, puede haber un episodio de hipoglucemia. Si la cantidad de actividad física es mayor a la prevista, la cantidad de insulina presente en el cuerpo puede resultar excesiva, lo cual podría iniciar un episodio de hipoglucemia.

También se puede dar un episodio de hipoglucemia si el diabético toma la insulina  y luego no come en las siguientes horas.

Actualmente ,la manera más fiable de saber si se tendrá un episodio de hipoglucemia es utilizando el medidor casero de glucosa , el cual en muchas ocasiones no previene del mismo por dos motivos principales: Bajadas repentinas de azúcar en lapsos inferiores a 3 o 4 horas y durante la noche cuando se relajan las medidas de control

Es especialmente por la noche cuando los padres se preocupan más profundamente por la salud de sus hijos, ya que no resulta igualmente factible la medición de los niveles glicémicos con la misma eficacia que de día, so pena de afectar gravemente el sueño de toda a familia, resultando una gran fuente de estrés para todos.

¿Que hacen estos perros?

Los perros de alerta médica detectan niveles bajos de concentración glicémica en sangre, ladrando y poniendo en sobre aviso a la familia sobre que un ataque de hipoglicemia o shock insulínico puede estar a punto de suceder en los próximos minutos u horas.

 

¿Que están detectando estos perros?

No esta claro aún lo que realmente detectan, pero lo que sí es cierto y demostrado científicamente en recientes experimentos en la Universidad de Queens en Belfast, es que son capaces de detectarlo y entrenarse para avisar a sus dueños.

Posiblemente sea o bien la presencia de tasas elevadas de insulina, tasas bajas de azúcar, descompensación entre la glucosa y otros factores en discriminación con una muestra normal, o por la aparición de otra serie de sustancias provocadas por la descompensación que esta sufriendo el individuo como las catecolaminas o peculiaridades en la oxigenación celular. Posiblemente son todos estos los discriminativos que detonan una detección para el perro

En principio el planteamiento bajo el que se entrena es, tanto detectar discriminativos nuevos como someter la conducta a control de estímulos, utilizando un discriminativo complejo como es la descompensación entre insulina y azúcar o un nivel específicamente bajo de la misma el cual elicita  la aparición de la  conducta y establece una relación de probabilidad o contingencia entre estos niveles, la conducta de ladrar y la obtención de un refuerzo.

Volvamos a la hipoglicemia…

Cuando el perro ve presente los niveles de azúcar suficientes en la muestra, estos actúan de alguna manera de inhibidores del comportamiento de ladrar ya que cuando estos estában presentes, han formado parte de la extinción de este ladrido. Cuando los niveles de azúcar están bajos, actúan tal y como actúa la lejanía del dueño, y por lo tanto facilitan que la conducta de ladrar se produzca y tras ella la probabilidad de obtener un refuerzo.

Se trata de establecer en la cabeza del perro la siguiente formula:

  1. Si marco obtengo refuerzo
  2. Solo si marco cuando existe una hipoglucemia obtendré el refuerzo esperado
  3. Si los niveles de azúcar son normales en caso de ladrar, no obtendré ninguna consecuencia apetitiva y por lo tanto no tiene sentido que dé ningún comportamiento de marcaje.

Mediciones

Las personas con este problema suelen hacerse mediciones rutinarias cada un cierto numero de horas, mediciones que suelen ser mas espaciadas por la noche, y es aquí cuando se pueden producir más problemas.

El perro no pretende ser un sustituto del medidor de glucosa, sino un complemento al mismo y un factor extra de seguridad.

Para poder realizar un entrenamiento y una labor eficaz, hay que partir de conocer como se desarrollan una serie de procesos en los perros y como funciona la conducta.

Resulta prácticamente imposible tener a un perro alerta detectando con precisión durante todo el día, ya que su concentración iría bajando y por el elevado número de horas que hay en el día, estas conductas de acercamiento y olfateo se podrían ver extinguidas tras un numero de ensayos fallidos.

Por lo tanto se plantea una rutina concreta de entrenamiento cada 3 horas inclusive por la noche, en la que al perro se le presentan muestras de sudor y aliento del usuario muchas veces con niveles bajos de glucosa.

Estas muestras están recogidas en gasas empapadas de sudor, saliva y aliento, dentro de bolsas herméticas de plástico que se abren para entrenar con el perro y que el usuario nos ha proporcionado anotando los niveles glicémicos que tenía en el momento de la muestra. Estas muestras y la precisión de los niveles en el momento, son de un valor incalculable para nosotros.

Por lo tanto el perro entra en la dinámica siguiente

A) Cada 3 horas, juego con mi entrenador o mi dueño. Momento de conducta.

B) El juego consiste en avisar para recibir un refuerzo:

  1. Solo si la muestra es menor a 60 mg/dl obtendré un refuerzo si marco.
  1. Si los niveles de glucosa son cercanos a 50-60 mg / 100 ml no hay refuerzo por mucho que avise.

 

Fundación Bocalán es una entidad pionera en España y Latinoamérica en el entrenamiento de este tipo de perros, siendo Chile el país donde iniciamos nuestras primeras experiencias en este aspecto.

Wells DL , Lawson SW, Siriwardena AN . Canine responses to hypoglicemia in patients with type 1 diabetes. School of Psychology . Queens University . Belfast. Irlanda del Norte . Reino Unido- J Altern Complement Med. Diciembre 2008