Coincidiendo con el auge que está experimentando el mundo de la detección, entran en escena los perros detectores de plagas; especialidad que ha experimentado un crecimiento notable en los países occidentales.Nuevamente, el olfato canino demuestra su eficacia y superioridad con respecto a otro tipo de métodos de “scanning”.

En detección de plagas, nos encontramos con cuatro categorías principales con un aspecto comun: La detección de seres vivos, a través del olfato y su discriminación con respecto a restos biológicos de los mismos.

Las cuatro grandes plagas en las que los perros están trabajando son :
Detección de chinches , Picudo rojo de las palmeras, Filoxera en los viñedos , ofidios en olivos para exportación.
Detección de chinches
 
La  proliferación de chinches de la variedad Cimex lectularius en hoteles de primera categoría, hostales, residencias y casas particulares, ha generado un enorme problema, y por lo tanto un campo nuevo de trabajo para perros detectores.
También conocido como chinche de la cama, este bicho,  es un insecto de la familia Cimidae, que se alimenta de sangre de seres humanos y de otras especies de sangre caliente, como perros y gatos.El Cimex lectularius anida en camas, sofás y zonas de descanso;  su actividad es principalmente nocturna, momento en el que pica a sus víctimas.

La enorme plaga que están experimentando los países occidentales, posiblemente debida al incesante transito internacional de viajeros; personas que, en múltiples casos, portan estos insectos en sus fases jóvenes o larvarias dentro de maletas, ropa o enseres, y la dificultad de encontrar las ninfas y los huevos, hacen del perro detector una medida sumamente eficaz, que supera a cualquier otro procedimiento conocido.

El trabajo del perro se limita a la búsqueda de estos insectos en las camas y sofás en el caso de sospechar una infestación; después de la desinsectación se realiza una segunda búsqueda por el resto del mobiliario, para detectar algún chinche que haya podido escapar, susceptible de volver a anidar y producirse una reinfestación.

La velocidad con la que trabajan estos perros con respecto al sistema tradicional, hace que no haya duda en el reconocimiento de estos animales como la medida mas eficaz.

Mientras con el sistema tradicional, a través de la inspección visual por parte de un Técnico en Control de Plagas,  el porcentaje de eficacia no supera el 45 % y el tiempo que se emplea en revisar una habitación estándar de un hotel de cuatro estrellas, supera los 20 minutos, con estos perros  se cuenta con una eficacia demostrada del 98 % , detectando estos insectos en sus todas sus fases evolutivas, e inapreciables para el ojo humano, incluyendo las fases de huevo y ninfa; revisando una habitación completamente, en menos de 5 minutos.

De forma paralela, también es importante constatar, que mientras una inspección por parte de un operario implica el movimiento el mobiliario, retirada de colchones, desmontar enchufes, rodapié, cortinas y demás elementos, el perro realiza la revisión sin necesidad de mover los objetos de la habitación,  de una forma minimamente invasiva, lo cual facilita una mayor periodicidad en las revisiones.

La sensibilidad del olfato canino y las mas avanzadas técnicas en detección, permiten poder tener perros operativos en un periodo inferior a los 5 meses y poder trabajar, con todas las garantías, colaborando a controlar una plaga que esta causando grandes perjuicios a hoteles de todas las categorías y a millones de domicilios particulares.

En Bocalan y The Dog Trainers Factory contamos  con un equipo de perros listos para esta labor y formamos a profesionales del mundo del adiestramiento en el Curso Nacional de Guia de Perros Detectores, en esta y otras áreas de la detección,  facilitando la proyección profesional de nuestros alumnos.